Alejandro Enríquez: Al tercio, palmas y oreja en el de regalo.
Alejandro López: Al tercio y oreja.
Oscar Amador: Vuelta al ruedo y leves palmas.

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A veces las orejas otorgadas tienen distinto valor, unas ganadas por el arte, otras por la garra y otras que definitivamente debieron quedarse adheridas a los restos del burel, y tal vez una salida al tercio y el reconocimiento de la gente hubiese sido suficiente para mitigar el hambre de triunfo, pero no, ayer en Aguascalientes el valor de una oreja cortada en tan importante coso se vio mermado.

Es el caso de la oreja otorgada en el segundo de su lote al novillero local Alejandro López, un joven que tiene toda esa hambre que se requiere en la difícil profesión de ser torero y sobre todo al inicio como es su caso, la tarde de ayer estuvo dispuesto, en quites se ganó las palmas al ejecutar las zapopinas, de muleta rodilla en tierra comenzó su labor y de pie una primera tanda por el derecho que sembró las esperanzas que luego se ahogaron en un mar de emociones alteradas al son de la pelea de gallos y aquello se convirtió en fiesta local al calor de los de casa. El muchacho tiene deseos de agradar y claro el lógico verdor del poco rodaje, eso es aplaudible y comprensible; lo que definitivamente le perjudica en lugar de beneficiarle es la concesión de un apéndice que solo será para la estadística luego de haber dejado un pinchazo y estocada caída.

Si, sé que el público entrega la primera oreja por su petición pero creo que para orientar a las nuevas generaciones (y otras que ya tienen andanzas en esto pero lo pasan por alto) hay que consignar que las orejas cortadas en la San Marcos deben ser de importancia y no de aliento, que no es lo mismo.

López con el primero de su lote un cárdeno bien presentado, quitó por tapatías y compartió el segundo tercio con la pionería para ser aplaudido, inició la labor muleteríl muy al estilo del gran Valente Arellano, con la montera en la arena y los pies en ella para no moverse un centímetro al pasarse por alto al burel. Una tanda por derecha ante el buen recorrido del astado y posteriormente su actuación se fue deshilvanando, el novillo buscaba continuidad en la pelea con la muleta pero no la encontró. Ansias y deseos por parte de López pero aún tiene largo camino por recorrer. Espadazo caído y salida al tercio.

El español Alejandro Enríquez dejó un grato sabor de boca entre la afición, ante el primero de la tarde un cárdeno bien presentado, se notó que el joven tiene noción del toreo. La primera tanda por derecha de calidad y rematada con el de pecho le valió los primeros olés de la tarde.

El de Celia Barbabosa comenzó a sosear y a quedarse corto por el izquierdo, la voluntad del español de manifiesto y la estocada entera y caída para recibir las palmas en el tercio.

Con su segundo un astado complicado y peligroso, en un principio naufragó entre la incertidumbre, pero luego se sobrepuso hasta robarle pases de valía, pinchazo arriba y estocada entera para escuchar palmas.

Regaló un séptimo de menor presencia que tuvo buen recorrido y permitió al Enríquez trazar pases de estructura y largueza, dejando en claro que puede ser una buena opción para futuros carteles. Destacó la emoción conseguida gracias a los muletazos de vuelta entera a los que les puso arte y garra torera. Estocada entera en buen sitio para oreja que tuvo otro valor. Las palmas se escucharon para los restos del burel en el arrastre.

El de Tlaxcala Oscar Amador llamó la atención desde que quitó por saltilleras y media de duende al tercero de la tarde, luego la fuerte pelea en varas de este bonito ejemplar.

Intenso fue el inicio de su labor muleteríl al citar de largo al burel y pasárselo con un cambiado por la espalda, pases por alto y repetir la dosis ante la respuesta positiva de la gente, luego por naturales hubo buenos momentos, pases de extensión y gusto pero al astado le empezaron escasear las embestidas. El joven Tlaxcalteca tiene personalidad y estilo, al final de su actuación aguantó feos parones y se lo pasó por bernardinas mientras el burel estaba siempre pendiente de él.

Lástima que emborronó la labor con estocada delantera y caída, la gente lo invitó al tercio pero él se arrancó a dar una vuelta al ruedo, que para ser francos nadie le solicitó.

El sexto de la tarde un negro de escasa presencia fue para Oscar Amador una dura prueba, ya que no fue nada fácil, rebrincaba, se revolvía en busca de las piernas del torero y el joven le puso voluntad pero prefirió abreviar y todo quedó en leves palmas.

Destacaron en banderillas Christian Sánchez, Felipe Rangel y Jonathan Prado.

Para el próximo domingo se anuncias astados de La Alama para Antonio Galindo, el español Luis Gerpe y la repetición del hidrocálido Ricardo Frausto.

Foto: archivo.

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