Luis Gallardo, además de empresario, encabeza la lista de nuevos matadores, al lado de Pablo Samperio y José Isabel Ortíz.
Xavier Gallardo, hijo de Cuauhtémoc, es el triunfador del certamen Descubriendo un Torero representando a Pachuca; Pablo Vite también concursó.
De Atitalaquia procede el rejoneador Lorenzo Zatarain, tras cuatro años de actividad, integrado a lo que él llama el cartel más importante de mi carrera.
En el renglón de forcados se erige la imagen del desaparecido Eduardo del Villar de los Hidalguenses, que ahora comanda su primo Andrés.
Pegan también las damas a cuerpo limpio dentro del grupo Forcadas Hidalguenses.
Cuentan también con la Escuela Taurina “Jorge Gutiérrez”, dirigida por Luis Gallardo, de la que ha surgido el más brillante prospecto, Cristobal Arenas de ocho años de edad.
Todo ellos van tras la huella iniciada por Vicente Segura, Paco Ortíz, Jaime, Manolo y Javier Rangel, Curro Ortíz y naturalmente, Jorge Gutiérrez.
Mención especial merece Enrique Angeles, hijo del gran “Frutas”, heredero del gusto legado en favor de la fiesta, pasos por lo que ahora anda Enrique III, que para mayor identificación son los que otorgan arreglos florarles en forma de herradura a los matadores en la “Vicente Segura”.
Ya lo ha dicho el hidalguense Chucho Arroyo: “Aquí levantes una piedra y te aparece un torero“.
Foto: Juan Manuel Cervantes.
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