En España terminan temporadas con la Feria de El Pilar en Zaragoza; aquí, Pachuca, en su Feria de San Francisco, es preámbulo a la Temporada Grande de la plaza México. Y quién iba a pensar que para 2013-2014 se les podría ver reunidos por vez primera.
Uno, el testigo de confirmación de alternativa “Si el tiempo lo permite”, así se decía a la antigua, alternará con el ahijado recientemente herido, y que gracias a su deseo por la vida y las manos salvadoras de los médicos, lo mantienen en el esperado cartel.
Juan José Padilla fue cornado en Zaragoza por el toro “Marqués” de Ana Romero, al penetrar el pitón por la mandíbula, debajo de la oreja, y salir por la órbita ocular izquierda, reza el diagnóstico, de aquel .
Se le trasladó al Hospital Miguel Servent, donde fue atendido por asta de toro en la región craneofacial que afecta órgano auditivo y visual de próstico grave, transcribe el Dr. Antonio Val Carreres.
Aquí en Pachuca el Dr. Chong y más tarde, Jorge Uribe, descifran: múltiple fractura de maxilar que abarca desde el cuello hasta el arco sigomático, sin afectar zona craneal, por un toro de Don José Julián Llaguno.
Cualquier parecido es mera coincidencia entre los Juanes; cosas del toro.
Que bueno que los románticos piensen en las lunas de octubre como las más hermosas, mientras los taurinos acuden a las plazas en tardes de sol en busca de reafirmar su pasión; contrastes de la vida, en apariencia.
Esas circunstanciales fechas octobrunas mantienen ligados a los Juanes; el de España y el de México.
Rafael Ortega, el padrino de la ceremonia, como todo torero, ha vivido momentos díficiles en la plaza México, pues justo cuando vivía su mejor momento fue alcanzado por un toro de Bernaldo de Quirós en el coso de Insurgentes que le impidió continuar en la lidia.
Son tres generaciones, programadas en décadas, pero todas sobre un mismo objetivo, triunfar para seguir adelante en busca de solidificar peligrosa profesión. Y de ello, están curtidos estos dos toreros.
Parche en el ojo al color del terno caracteriza a Juan José Padilla en cada una de sus actuaciones, reconocido como el torero pirata que zurca las plazas.
Octubre 7 de 2011 marcó el cambio de vida en Padilla; de enfrentar la dureza de ganaderías ha pasado al grupo exquisito del G-10 español.
13 de octubre actual podría ser el parteaguas para Silis sino hay merma de ilusión, la palabra más torera entre matadores; lo que los mantiene o retira.
Silis es el hoy de la tragedia, parte histórica que mantiene en interés o incertidumbre la fiesta, pero que por sobretodo aquello, mantiene el misterio de la grandeza. Mientras tanto es una incógnita.
De aquí al próximo 15 de diciembre hay una gran esperanza.
Juan José Padilla y Juan Luis Silis están anunciados para compartir cartel con Rafael Ortega frente a toros de Los Cués.
¿Pero qué mueve, además, esta tercia anunciada en la plaza México?
Pues la despedida de Ortega, el pundonor pirata de Padilla y en Silis, la vuelta a la vida; sí, es el renacer torero.
Adiós octubre; bienvenido diciembre.
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